Un día soleado de marzo lucía en un gran pueblo de Málaga, Marbella. María Lobato, Victoria Ruiz y Carmen Jiménez estaban tumbadas en el jardín de esta última, aprovechando el magnífico sol que daba de lleno.
-¡Esto es genial!-exclamó Victoria, a la que
llamaban Vito.- Si este tiempo sigue así pronto podremos bañarnos en la
piscina.
Señaló la enorme masa de agua cristalina que había a
unos metros delante suya.
-Eso si te invito a mi casa para bañarte.-dijo
Carmen.
-¡Serás…!-Vito se levantó y corrió a hacerle
cosquillas a su amiga.
-¡Para! ¡Qué era broma, claro que te voy a invitar!
Para, por favor, para.-reía Carmen.
María se incorporó mientras las miraba, divertida,
sacudiendo la cabeza y se tumbó, acalorada. Vito paró de hacerle cosquillas a
su amiga, jadeó y se tumbó al lado de María.
-Hace demasiado calor.-suspiró.
-¡Parece verano!-exclamó Carmen.
-¡Ay, ojalá!-dijo Vito.-estoy harta del colegio.
-Meri, ¿estás bien? Pareces callada.
Vito y Carmen dirigieron la vista hacia su amiga.
María, o como la llamaban sus amigas, Meri, estaba tumbada con los ojos
cerrados.
-¡No me lo puedo creer!-chilló Vito.-¡Se ha dormido!
-Vito, no chilles.-la reprendió Carmen.
Sin hacerle caso, Vito se incorporó y gateó hasta
María. Le gritó al oído:
-¡TIERRA LLAMANDO A MARÍA!
Esta dio un respingo y le dio un manotazo a Vito.
-Lo siento, tenía que despertarte.-se defendió esta.
-Idiota.-le dijo María, de broma.-No estaba dormida.
¡Qué susto me has dado!
-Seguro que sí estabas dormida.-la pinchó Vito.
-¡Qué no! ¡Estaba pensando!
-Pues sí que piensas profundamente.
-Cállate.-regañó Meri.
-No quiero.
-Idiota.
-Imbécil.
-Fea.
-Tonta.
-Chicas…-dijo Carmen, en tono suave.
Al ver que sus amigas seguían insultándose, gritó:
-¡Chicas!
María y Vito la miraron y alzaron sus manos para
chocar los cinco, sonrientes.
-Te lo has creído.-señaló María.
-Era una pelea de broma.-añadió Vito.
-Cabronas.-se le escapó a Carmen.
Y se dio la vuelta. Ella pensaba hacer lo mismo que
sus amigas. Iba a fingir estar enfadada con ellas por hacerles la broma.
-¿Se ha enfadado?-oyó Carmen susurrar a María.
-No creo. Espera a que se dé la vuelta y lo
averiguamos.-susurraba Vito, de respuesta.
Pasó un rato sin que Carmen les dirigiera la palabra
y sin que se diera la vuelta. María no aguantaba más que su amiga se sintiera
dolida, así que se levantó y se sentó al lado de Carmen. Esta puso sus manos en
su cara, de forma que no se le viera. Vito comenzó a preocuparse y exclamó:
-¡Si es una tontería! No te enfades, Carmencita. Lo
sentimos mucho.
María asintió. Carmen abrió un poco los dedos y dejó
sus ojos al descubierto. Luego, apartó sus manos y se echó para atrás. Sonrió y
dijo:
-¡Os lo habéis creído!
Y se revolcó por la hierba mientras se le saltaban
las lágrimas de la risa. Vito y María se miraron con incredulidad . Con otra
mirada se pusieron de acuerdo y dieron un grito de guerra mientras corrían a
abalanzarse sobre Carmen. María la cogió de los brazos y Vito de las piernas y,
lentamente, se acercaron al borde de la piscina, mientras la víctima pataleaba
y a la vez reía.
-¡No! ¡A la piscina no! ¡Que estoy vestida, voy con
ropa, no con bañador!
Sin hacerle caso, Vito y María contaron.
-Uno…
-Dos…
-¡¡¡TRES!!!
Y dejaron caer a Carmen a la piscina. Antes de que
la pobre desafortunada les dijera algo, se cogieron de las manos y se tiraron a
la piscina, salpicando a Carmen.
-¡Estáis locas!-chillaba esta, mientras reía.
Cuando las ropas pesaban tanto que no podían ni
moverse, salieron de la piscina y se secaron un poco con las toallas. Luego se
cambiaron de ropa por una seca en el cuarto de Carmen y se tiraron en la cama
de matrimonio gigantesca de esta última. Un móvil sonó y Vito chilló:
-¡Es el mío!
Y corrió a cogerlo. Carmen y María la miraron.
Tenían curiosidad por saber quién era. Vito escuchó algo que decía la persona
que le había llamado y puso los ojos en blanco. Con voz aburrida contestó:
-Sí, mamá.
Sus amigas desviaron su atención al iPod de Carmen y
pusieron “Sparks Fly”, una canción de Taylor Swift. Desafinando aposta, cantaban los pequeños trozos
que se sabían y cuando llegaron al estribillo cantaron bien, mientras reían:
Drop
everything now
Meet me in the
pouring rain
Kiss me on the
sidewalk
Take away the
pain
Cause I see
sparks fly
When ever you
smile
Get me with those
green eyes…
Llegados a este punto, María calló repentinamente .
Con los labios pronunció “green eyes” muy bajito, pensando en esos ojos verdes
que no iba a volver a ver. Pertenecían a Louis Pérez, un chico de su clase del
que estaba enamorada y al que no iba a ver nunca más. Era guapo, alto y rubio,
con unos ojos verdes, por supuesto. Unos ojos verdes que siempre le habían
dejado hechizada. Una lágrima
escapó del ojo derecho de María y corrió por su mejilla. Carmen paró de cantar
cuando se dio cuenta de que lo estaba haciendo sola. Miró a su amiga y vio
aquella lágrima. María vio que Carmen le había la había visto llorando y se
secó aquella lágrima traicionera de sus sentimientos que reflejaba todo su
dolor. Forzó una sonrisa y con un gesto le indicó a su amiga que no dijera nada
a Vito. Carmen asintió en silencio y María comenzó a cantar de nuevo, como si
no hubiera pasado nada. Su amiga la observó, preocupada, pero al ver que María
no se inmutaba, siguió cantando a la vez que su amiga. Vito volvió y les dijo
que se tenía que ir a su casa. María se levantó y dijo que a ella también le
apetecía irse y que le acompañaba hasta su casa. Las dos chicas cogieron sus
mochilas y cada una sus carpetas, de distinto color. Se despidieron de Carmen y
salieron de casa de esta última. Charlaron hasta llegar a casa de Vito y se
despidieron con dos besos en las mejillas. María siguió andando con su carpeta
roja en las manos. Se detuvo y abrió la carpeta. Cogió un papel y lo observó. La
cara de Louis le sonreía. Apretó la foto contra su pecho y pensó, furiosa:
“No puedo ser tan tonta, se ha ido y no va a volver,
esa es la realidad, tengo que tirar esta foto.”
Una ráfaga de viento arrancó la fotografía de sus
manos y ella se dio cuenta de que no podía perder la foto, estaba enamorada y
necesitaba verle de vez en cuando, aunque solo fuera en un papel. Corrió tras
la foto y la atrapó. Sus dedos dejaron caer la foto, que se posó en el suelo.
María se agachó para recogerla, pero unas manos que no eran las suyas se
adelantaron. María subió la vista. No podía ser…
-¿Esto es tuyo?-sonrió Louis.
-¡Louis! Eh… Sí, sí, es mío. Es que…-al no encontrar
una escusa convincente de tener una foto suya, María se calló, avergonzada.
-Toma.-Louis le tendió la foto y María la cogió.
-Gracias. Tú… ¿Tú no te ibas a Londres?-preguntó
ella.
Estaba feliz. Louis no se había ido. Podría ver sus
ojos verdes cuando se lo encontrara. La sonrisa de Louis desapareció de su
cara.
-Sí, de hecho, me voy esta misma noche. Pero antes
necesitaba despedirme de todos mis amigos.
María se derrumbó en su interior. Aquel chico…
Aquellos ojos verdes… No los iba a volver a ver. Intentó contenerse y no soltar
ninguna lágrima. Louis se acercó a su mejilla y le dijo al oído.
-Adiós, María.
Y le dio un dulce beso en la mejilla de María. Esta
cogió su carpeta, guardó la foto y se marchó de allí corriendo, mientras un
sinfín de lágrimas corrían por sus mejillas. Estaba enamorada de Louis Pérez.
Es genial y eso que llevo poco leído *_* estos días seguiré hasta ponerme al día ^^
ResponderEliminarllevo leiido hasta el capítulo 6 (por ahora) y me está encantando, como se nota que leer mucho :) jeje lo haces muuy biien! sigueee!! :)
ResponderEliminaracabo de leerme el primer capitulo, me gusta jajajjaa escribes bien, sin faltas de ortografía, bien estructurado...
ResponderEliminarSobretodo me encanta que sea una historia que se lee rápido y real, seguire leyendo cuando acabe los exámenes
por cierto por si te quieres pasar yo también estoy escribiendo una historia y me gustaría que me dijeras que te parece:)
http://sindromedelacrudarealidad.blogspot.com/
gracias un beso
Me encanta! Es precioso, tan solo he leido el capitulo 1 pero ya tiene pinta de ser una gran historia, una historia que le puede pasar a cual quier persona, en cualquier momento, y tu lo has escrito, seguro que si en el futuro decides publicarlo seguro que vas a tener mucha facilidad porque es una historia muy facil de enchancharse:) tienes un don, que es escribir.
ResponderEliminarGracias a todas, sois un amor <3
ResponderEliminarMe encanto el principio de esta historia ahora voy a leerme el capitulo 2 :) Escribes realmente mbn
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