Capítulo
veintiuno
Iniciaron el
viaje con risas y anécdotas, recibiendo malas caras del conductor cascarrabias.
De pronto, Will le dio un codazo a Harry.
-Pero… ¿serás
gilipollas?-exclamó la víctima.
El conductor le
dirigió una mirada asesina al chico que acababa de soltar un taco. Todos rieron
por lo bajo y Harry volvió a hablar:
-¿Por qué has
hecho eso?
-¿Les contamos
la historia de nuestros nombres?-preguntó Will.
Harry asintió.
Will comenzó a narrar.
-¿Nunca os
habéis preguntado el por qué de nuestros nombres son en inglés? Pues bien, aquí
va nuestra historia. Alicia, Margarita, Claudia y Olga son las madres de Louis,
Jason y Max, Harry y mía respectivamente. Con 18 años, fueron a Londres a estudiar.
La ciudad les encandiló y decidieron quedarse más tiempo allí. Dos años enteros
estuvieron en Londres. Eso, como comprenderéis, es mucho tiempo, y las cuatro
se echaron novio. ¿Adivináis cómo se llamaban?
-Claro, como no
hay nombres de chicos en inglés, ni nada…-ironizó Vito.
Pero María sí lo
entendió y exclamó:
-Louis, Jason o
Max, Harry y Will.
-Correcto.
Nuestras madres hicieron un acuerdo para no olvidar jamás su estancia en
Londres. Acordaron poner los nombres de sus novios a sus hijos.-terminó Will.
-Pero… ¿y si
tenían hijas?-preguntó Carmen, curiosa.
-Si tenían
hijas, les pondrían un nombre normal, el que ellas quisieran, digo
yo.-respondió Vito.
Harry asintió
con la cabeza.
-Pero…
Will…-dijo María, pensativa.
-Dime.
-Tu padre se
llama William.
-Así es. Mis
padres llevan juntos desde los dieciocho años.-explicó Will.-Y yo me llamo
William Smith Sánchez. Apellido inglés, apellido español.
Un “ooooh” salió
de la boca de las chicas y Carmen hizo otra pregunta.
-Jason y Max son
gemelos… ¿Cómo se llamaba el novio de su madre?
-El novio de mi
madre era Max… Como él nació minutos antes que yo, lo llamaron a él Max y a mí
me llamaron con nombre inglés para no hacer muy llamativa la cosa. Queda muy
raro si dos gemelos se llama uno con nombre inglés y otro con nombre español,
¿no?-aclaró Jason
-¡Qué mono
Will!-suspiró Vito.
-Más mono soy
yo.-protestó Harry.
-No, Will lo es
más.-dijo Vito.
Su novio la miró
con mala cara y Vito sonrío. Se quitó el cinturón y se sentó encima de Harry,
que iba a su lado. Inclinó su cabeza para darle un beso en la boca y luego
exclamó:
-¡Pues claro que
tú eres más mono, tonto!
Los demás rieron y el conductor miró con muy mala
cara a la chica que se había quitado el cinturón. ¡Y encima se había levantado
de su asiento! ¿Por qué nadie lo entendía y lo compadecía? ¡Menudos niños que
le había tocado llevar!
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